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  • ¿Cómo gestionar la gobernanza climática para el cumplimento del Marco Reforzado de Transparencia del Acuerdo de París en América Latina y el Caribe?

     

    El 2020 es un año clave para que los países tomen medidas para una mayor ambición en sus Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC, por sus siglas en inglés). Según el Acuerdo de París y las decisiones en el marco de la COP, las partes tienen la oportunidad durante este año de actualizar sus metas climáticas y comprometerse con un nivel de ambición que debería ser consistente con el escenario de 1.5 ºC. Esto incluye la actualización de las NDC y la elaboración de las estrategias a largo plazo (LTS, por sus siglas en inglés) a 2050.

    La jornada virtual tuvo como objetivo proveer a los países de herramientas y lecciones aprendidas que les permitan diseñar hojas de ruta asertivas sobre lo que se debe hacer hoy y en el futuro cercano, para lograr un desarrollo bajo en carbono y resiliente ante los efectos del cambio climático con un horizonte de tiempo fijado en el largo plazo para el año 2050.

    Es importante empezar a dar forma a la educación, la participación y la naturaleza como instrumentos para transformar la cultura. Para el establecimiento de estrategias a largo plazo, surgen preguntas como: ¿Cómo serán los hábitos culturales de los ciudadanos y las ciudadanas del 2050? ¿Qué hay que empezar a hacer hoy en acción climática para el cumplimiento de las metas trazadas y cómo dar un buen seguimiento para tomar correctivos a tiempo en caso de ser necesario?

    Las NDC son clave en el diseño de LTS, ya que las NDC son los componentes básicos de lo que debe hacerse en el mediano plazo, reconociendo un horizonte de descarbonización para 2050. En este sentido, el seminario web buscaba presentar un resumen acerca de cómo aprovechar la oportunidad de actualización de las NDC y su alineación con las LTS para asegurar una implementación exitosa del Acuerdo de París.

    De igual manera, los países cuentan con una serie de Modalidades, Procedimientos y Guías (MPGs) que dan mayor claridad y orientan el seguimiento al progreso de sus NDC en virtud del Artículo 4 del Acuerdo de París, y las acciones de adaptación de las Partes en virtud del Artículo 7, incluidas las buenas prácticas, prioridades, necesidades y áreas de mejora, para informar el balance global en virtud del Artículo 14.

    Esta jornada virtual, fue la primera de una serie enfocadas en transparencia climática que ONU –Medio Ambiente y la alianza UNEP-DTU, se han propuesto este año y con las que busca colaborar con los países de América Latina y el Caribe en el cumplimiento de estos compromisos.

    La sesión contó con la participación de Felipe Díaz, Negociador Internacional de Cambio Climático del Ministerio del Medio Ambiente Chile, quien abordó el tema desde la perspectiva del proceso de actualización de las NDC del país y las lecciones aprendidas.

    Díaz comentó que se recomienda no basarse en un solo indicador para validar el cumplimiento de las metas climáticas, sino que más bien se deben buscar sinergias entre las metas climáticas de mitigación y adaptación, y que el proceso sea socializado a nivel subnacional e intersectorialmente porque son en estas instancias en donde se realizan las acciones concretas.

    De igual manera, Díaz comentó que, en el caso de Chile, los máximos niveles de emisiones fueron basados en presupuestos de carbono (carbon budgets) que a su vez incorporan las recomendaciones que aporta la ciencia. Se considera que este proceso ha sido exitoso en parte porque contó con la participación de actores relevantes a través de procesos de consulta pública en los cuales las personas naturales representaron la mayor cantidad de participantes.

    El proceso de actualización de la NDC de Chile fue realizado bajo la premisa de visión a largo plazo, como parte de la meta de Carbono Neutralidad 2050 y como parte del proyecto de Ley Marco de Cambio Climático en Chile.

    Por otra parte, Ana Moya, Coordinadora del Proyecto CBIT (Capacity Building Initiative for Transparency) de Costa Rica, ejecutado por ONU Medio Ambiente y el Ministerio de Ambiente y Energía, nos comentó al respecto de las estrategias a largo plazo (LTS) y su relación con la actualización de las NDC en el país.

    Moya compartió que el Plan de Descarbonización de Costa Rica (como se le conoce a la LTS del país) está alineado con el escenario de 1.5 ºC y que contempla emisiones absolutas de una manera transversal a toda la economía del país, algo que no sucedió al momento de realizar la primera NDC que consideraba un escenario menos ambicioso de 2 ºC.

    Al igual que Chile, Costa Rica aspira a tener emisiones netas-cero a 2050, enfocando una parte significativa de esfuerzos en el sector transporte, el cual es el responsable de la mayor cantidad de emisiones en el país. El proceso se realizó a través de una planificación basada en supuestos utilizando la plataforma OSeMOSYS, el cual es un sistema de modelado de código abierto para la evaluación integrada y la planificación energética a largo plazo y, al igual que en el proceso descrito por Chile, contó con extensa participación de diversos actores, a través de procesos de consulta.

    En este sentido, se considera que es necesario la proliferación de las herramientas tecnológicas de modelación. Es decir, que salgan de la academia y que empiecen a ser utilizadas más en las decisiones de los gobiernos y de los actores no estatales para que cobren un sentido práctico aplicable.

    El uso de la plataforma electrónica y el establecimiento de arreglos institucionales robustos para el intercambio de información interinstitucional, le permiten a Costa Rica contar con la flexibilidad necesaria para poder actualizar los escenarios supuestos con el paso del tiempo para que reflejen la realidad y permitan dar un seguimiento cercano al cumplimiento de las metas.

    La creación del Plan de Descarbonización de Costa Rica sirve como guía para el proceso de actualización de la NDC del país (NDC-2), con horizonte 2030. Por ende, tanto en el caso Chile como el de Costa Rica, se puede apreciar la estrecha retroalimentación que debe existir entre el proceso de actualización de las NDC y la creación de las LTS para el establecimiento eficaz de metas climáticas.

    Por su parte, Sebastián Carranza de ONU Medio Ambiente compartió acerca de las Modalidades, Procedimientos y Guías en relación con los principios, aspectos de flexibilidad y formatos de reporte. Específicamente, en lo referente a la información necesaria para rastrear el progreso en la implementación y el logro de las NDC bajo el Artículo 4 del Acuerdo de París.

    Carranza, en línea con lo planteado por Chile y Costa Rica, partió de la premisa de que todavía hay oportunidad de frenar el calentamiento global en 1.5 ºC. Manifestó que, de acuerdo con los científicos, este nivel de calentamiento es el que está asociado a los efectos menos devastadores. Sin embargo, el hecho de que de manera global se ha postergado las acciones climáticas da como resultado que este objetivo sea cada vez más desafiante y costoso de alcanzar. En este sentido, y dado que los planes nacionales de acción climática están muy lejos de la meta trazada de 25 Gt de CO2e a 2030, es menester de los países incrementar significativamente su ambición a través de la actualización de sus NDC y la creación de sus LTS.

    El experto también manifestó que, en relación con lo realizado en la COP25, se presentó una coalición de ministros de finanzas denominada “Santiago Action Plan”, orientada a la inclusión de cambio climático en los procesos de toma de decisión en políticas económicas y financieras y que de manera transversal hubo potente activismo en temas de inclusión de género en las políticas climáticas; participación jóvenes y comunidades en la acción climática, y en utilizar la educación como instrumento activo de cambio.

    En conclusión, a medida que los países actualizan sus NDC, la alineación de los objetivos de NDC con los instrumentos de planificación a largo plazo, les permitirá evitar inversiones poco eficientes con mentalidad a corto plazo, al tomar decisiones que pueden llevarlos a escenarios futuros más difíciles y costosos de abordar. Esta jornada manifestó los significativos beneficios de alinear la planificación a corto y largo plazo y las lecciones aprendidas de países en América Latina en esta temática.

    Finalmente, se destaca que la participación de múltiples grupos de interés en la construcción de política, la educación para la acción climática y el concierto de todos los sectores de la sociedad en el cumplimiento del Acuerdo de París, son en gran medida dinamizadores de cambios transformacionales desde su rol como constructores de cultura.

    Le invitamos a mantenerse atento las próximas series de jornadas virtuales que la Iniciativa de Transparencia Climática de UNEP y la Alianza UNEP-DTU, organizarán como plataforma de Cooperación Sur-Sur para apoyar a países de América Latina y el Caribe a que establezcan compromisos climáticos ambiciosos y en línea con la ciencia.

    Para descargar la presentación de Felipe Díaz haga clic aquí

    Para descargar la presentación de Ana Moya haga clic aquí

    Para descargar la presentación de Sebastián Carranza haga clic aquí